Vida Restaurada

 

"Cada vez más personas bendecidas por el Dios Vivo."

 

 

La Sra. Giovanna nos cuenta:
“Cuando llegué a la Iglesia Universal, mi vida estaba destruida, había llegado al límite. Hacía tres años de la muerte de mi esposo y  vivía angustiada, lloraba todo el tiempo. No tenía paz y vivía atormentada, pues la imagen de mi esposo se nos aparecía a mí y a mis hijos.
Mi hija padecía de soriasis y con tan sólo ocho años intentó suicidarse tirándose debajo de un auto. Llegó un momento en que pensé en matarlos y luego matarme, porque ya no soportaba vivir así.
Era desesperante ver a mis hijos sufrir y pasar necesidades. Muchas veces no teníamos para comer. Todo estaba mal, no veía salida, no me sentía capaz de sacar a mi familia adelante.
Además sufría horrible de dolores de cabeza y migrañas.
Busqué ayuda en lugares equivocados y no encontré solución. A través de una amiga conocí la Iglesia.
Poco a poco, siguiendo las orientaciones dadas por el pastor, haciendo las cadenas, tocando en el manto, pasando por el camino de la sal, me fui liberando de todo.
Ya no sufro con los dolores de cabeza, duermo con tranquilidad, la angustia desapareció y hoy tengo ganas de vivir. Mis hijos fueron liberados, curados, mi hijo se liberó de todo lo que lo atormentaba, ya no se le aparecen más las imágenes del padre fallecido, mi hija fue curada totalmente. 
Somos felices en la presencia de Dios, en mi casa hay paz, las puertas en la vida económica se abrieron, fui prosperada y hoy puedo darle a mis hijos todo lo que necesitan, gracias al Dios vivo.” Finaliza.